Tefilo. Quién es

     Además de todas las manifestaciones de Tefilo que se han publicado, tenemos que poner de relieve sus intervenciones en la mayoría de las reuniones que se organizan, interviniendo con una gran facilidad, porque entra para dirigirse a los reunidos como si fuese yo mismo, de manera que la mayor parte de las veces no se nota quién es el que habla, si soy yo o es Tefilo.

     Podemos darnos cuenta de que el deseo de Tefilo es ayudar a dar claridad a los temas que estamos tratando en las reuniones, y muchas veces, partiendo de lo que se está analizando, añade conceptos nuevos que tienen una cierta relación con lo que se está tratando, pero dando un crecimiento a los conocimientos que se han formado con el estudio realizado. Ahora la intervención de Tefilo es muy constante.

     Otra de las intervenciones importantes de Jesús tuvo lugar al poco tiempo de estar legalizado el Centro de Estudios de Ciencias Universales. Nosotros teníamos una relación de intercambio de análisis y de experimentaciones espirituales con el grupo Parapsicológico Villenense, de la ciudad de Villena, en Alicante, y un día fuimos un grupo a visitarlos y a compartir con ellos los temas espirituales que a todos nos interesaban. En uno de los momentos en que finalizamos el intercambio de puntos de vista, yo siento el impulso de levantarme y cogernos las manos y dar gracias a lo Alto por la Luz recibida. Ellos no estaban acostumbrados a cogerse de las manos y, antes de actuar, miraron a María, que era la que dirigía el Grupo. De inmediato y sin que pudiera indicarles nada, la Energía de Jesús le dijo a María: “¿No ves quién es?”. Y ella me vio con barba y cubierto con una túnica y la energía de Jesús le continuó diciendo: “este es Pedro mi Apostol”. Desde aquel momento esta indicación se tomó medio en broma y medio en serio, pero yo le dije a Jesús: “Maestro, no me interesa saber quién fui, solo me interesa el futuro, no el pasado y, además, no quiero que nada despierte mi vanidad y me perjudique”.

     Unos años más tarde, cuando fui a Estados Unidos en el segundo viaje a New York, una mujer de raza negra que no me conocía y a la cual yo tampoco conocía, me dijo: “Sé que fuiste Pedro y me lo tiene que confirmar”. Mi respuesta fue la misma que dí la primera vez que se presentó esta imagen en Villena. Pero yo me dirigí a Jesús y le dije: “¿Otra vez, Maestro? No se moverá mi vanidad, por más que insistas, porque únicamente deseo ser tu Instrumento, en estos momentos, el más simple y más humilde posible, y no permitiré que nada, ni mi vanidad ni nada, obstaculice mi voluntad de ser útil y servirte”. Dos años después tuve que ir a Santo Domingo y un locutor de radio, después de la intervención radiofónica que tuve que hacer, me dijo con una insistencia pesada: “Se que fuiste Pedro y me lo tienes que confirmar”. y de nuevo tuve que insistir en que yo no tenía ningún conocimiento que lo pudiese demostrar y así contrarrestar su insistencia, que esta vez era muy fuerte. Además, le dije que a mi no me interesaba saber nada de todo cuanto he tenido que pasar en mis vidas anteriores, porque se que todo lo que conforma una encarnación, bien hecho o mal hecho, tiene por finalidad dar un impulso evolutivo al Ser y poder crecer espiritualmente. Esta vez le dije a Jesús: “Amado Maestro. ¿!por tercera vez!? Ya te dije que nada movería mi vanidad, porque sé que si así fuese me perjudicaría enormemente y no me dejaría ser Tu Instrumento”. Un año más tarde tuve que ir a Chile y, después de la conferencia, un hombre viene a mí, se arrodilla delante de mí y me dice: “Se que fuiste José de Arimatea, ¡bendíceme!”. Le transmití la bendición de Jesús para que se sintiera apoyado por el Maestro, pero esta vez me dirigí a Jesús y le dije: “Gracias, amado Maestro, porque ahora me demuestras que has visto que mi vanidad no se movió en ningún momento y has presentado esta contradicción de personajes para darme ya la tranquilidad  y poder admitir que ni fui el uno ni fui el otro, porque lo que fui, bien o mal, lo fui y ya no puedo rectificarlo. Por lo tanto , no me interesa el recuerdo del pasado, sino que lo único que me interesa, lo único que acapara mi intención es poder dirigirme hacia el futuro con acierto, seguridad y confianza y, para conseguirlo, debo poner toda mi atención en el presente, para conseguir hacerlo lo más correctamente posible, lo más estrechamente posible contigo, Maestro, con tus enseñanzas y tus consideraciones, que están contenidas en lo que has formado, creado y dirigido en estos momentos evolutivos de la Humanidad y que le has dado el nombre de ECUMENICAL CHRISTIAN CHURCH. Cuando ahora analizamos los hechos que se han producido, con una distancia de tiempo suficiente, nos damos cuenta que los objetivos que Jesús estaba impulsando al hacerme actuar conforme a las ideas que ponía en mi mente y que entonces no comprendía. Yo entonces no tenía ninguna idea, no me había formado ningún objetivo, para dar publicidad a la noticia de las lecciones que Tefilo, de acuerdo con las indicaciones de Jesús, había programado para ser dadas en el Centro de Estudios de Ciencias Universales y, sin embargo, con toda la fuerza “sentí” que tenía que anunciarlo en la revista Karma-7 (cada vez que “siento”, sé que es la energía de Jesús la que me hace “sentir”).

     Paco Padrón, el locutor de Radio Nacional de España en Tenerife, que estaba suscrito a la revista Karma-7, me dijo que nunca lee los anuncios de la revista, pero que esta vez su mirada quedó fija en el anuncio, que indicaba la intervención del Ser extraterrestre llamado Tefilo y le hizo preguntarme lo que ya hemos analizado anteriormente.