El Centro de Estudios

(Del libro “la Misión Divina de Jesús” pag. 103 a 106)

     Ahora el objetivo que teníamos una vez legalizado el Centro, era encontrar un local adecuado. Entonces “siento” que Jesús tiene objetivos que van más allá del momento presente, que yo no veo aún, pero me indica que desea que toda acción espiritual, incluida la de atender a las personas que venían a la consulta en casa del hermano Pepito, todo cuanto se haga y se hará en el futuro, empiece se realice y parta del local que será el centro de Estudios de Ciencias Universales. Con esta idea en la mente buscamos el local adecuado. Miramos muchos locales por todas partes de Barcelona, sin que ninguno nos pareciese el idóneo. Un día estaba caminando por la zona del Distrito de Gracia, concretamente en la calle San Pedro Mártir, y veo un letrero en un local que dice “Se alquila”. Entro a preguntar por el propietario y le digo cuales son las intenciones del grupo que formamos el Centro de Estudios. Su respuesta fue que estaba aún tan disgustado de los inquilinos anteriores que, a pesar de haber dejado el letrero puesto, no quería alquilarlo por el momento, quería estar un tiempo con tranquilidad. Lo normal hubiera sido que yo le pidiese perdón por haberle molestado y me hubiese marchado, pero, en lugar de hacerlo, me quedé hablando con él de no sé qué cosas, pero si que en la conversación le dije que yo conocía esa zona por haber tenido en la calle superior la tienda de Calzados la Julia. De inmediato me dijo “¿Usted es de Calzados la Julia!? ¡Ah, a usted si que se lo alquilo!”. Quedamos de acuerdo en que tenía que ir al administrador para formalizar el contrato de arrendamiento y me entregó las llaves del local, después de acompañarme a verlo. Una vez visto, “sentí” claramente que era el local adecuado.

     Fuimos varios miembros del Centro de Estudios a ver el local. Uno de ellos era la vidente, que en el mismo instante de entrar exclamó un ¡oh! profundo, a lo que yo le pregunté: “¿Qué es lo que ves?”, y ella nos respondió: “Hay toda una MURALLA de Seres de Luz rodeando por completo el local”. Era evidente que “la muralla de Seres de Luz”, ordenada por Jesús para que protegieran el local, era la que había impedido que el propietario alquilara el local, como si le hiciera esperar a que llegara yo.

     Fui al administrador y firmé el contrato de arrendamiento del local de la calle San pedro Mártir, número 35, bajos, el día 1 de Mayo de 1983.

     Entonces no lo pensamos, ni caímos en la cuenta, pero ahora me hace razonar: “¿Por qué una muralla de Seres de Luz? ¿Es que no bastaba “un solo Ser de Luz” para conseguir lo que se consiguió?”. Es evidente que si bastaba, que un solo Ser de Luz tiene suficiente poder para paralizar lo que sea, de manera que “una muralla”, que son muchísimos Seres de Luz, los tuvo que convocar Jesús y no solamente para conseguir lo que se consiguió, sino que, ahora lo veo, después de apreciar todo cuanto se ha ido desarrollando desde entonces hasta este momento, que los convocó para que fuesen preparando y apoyando todo lo que Jesús tenía en su Misión Divina de conducir a TODA la Humanidad hacia niveles de conciencia superiores y que tendría que irse presentando en los años siguientes. Es lógico deducir que lo que Jesús preparaba tendría una importancia que abarcaría a toda la Humanidad en consonancia con su Misión Divina. Y lo que deduzco de inmediato es que tantos Seres de Luz estaban formando UN PUNTO DE LUZ ESPECIAL en el Centro de Estudios de Ciencias Universales, el Punto de Luz desde el cual se producirían y potenciarían los Puntos de Luz que se irían formando en diferentes lugares del Planeta.