AGOSTO 🔈

09 de Agosto

09 Jesús habla de Juan Bautista:

La pureza de Juan, hermanos míos, es hija de su vida humana, y la santidad de su Espíritu no hizo sino acrecentarse después de su estancia sobre la Tierra.

La primera condición del Apóstol es la firmeza.  Juan la llevó tan lejos como lo permitía la naturaleza humana. La muerte de mártir le dio la elevación delante de Dios, y la cantidad de sus obras lo coloca a la cabeza de los que han habitado entre vosotros. La tierna afección que el Apóstol me demostró desde el principio se hizo cada vez más grande, y la sorpresa de las personas que vivían con él se convirtió en respeto. 

El calor penetrante de mi alma fundió el hielo que impedía al alma de Juan de participar del dolor humano, desligando este dolor del principio de justicia para hacerlo resplandecer del don misterioso del hombre para con el hombre, honrando la cualidad de hermanos y llamando a todos los hombres hacia la perfección del Espíritu; dando a todos los espíritus el mismo origen de alianza con Dios y el mismo coronamiento en el porvenir, atrayendo hacia el corazón del Apóstol, fanático por la virtud, la amplia expansión de la piedad fraterna y del amor humano, por el deseo de amor divino.

Lo dejé a Juan recibiendo su promesa de purificar sus pensamien­tos con respecto de la fraternidad de los hombres; le prometí volverlo a ver y me dirigí hacia Jerusalén. (pg. 74-75)

⬆ Y1.- La Unidad y nuestra materia (12′ 30”)