AGOSTO 🔈

07 de Agosto

07 Con el cuerpo rendido y el alma entristecida, Jesús precisaba de descanso y consuelo. Había oído hablar de mi persona y tuvo ganas de verme (Juan Bautista)

Jesús sufría desde que había dejado a sus buenos paganos, como él los llamaba, y el recuerdo de los momentos felices que había pasado al lado de ellos lo entristecía. Mas Jesús era el puro Espíritu de la Patria Celeste, y los apasionados movimientos de ternura no tenían que luchar en su alma con el rígido sentimiento de un deber riguroso.

La misión del Apóstol se mostraba, más que en otra cosa, en el esfuerzo supremo que lo arrancaba de las fáciles alegrías para lanzarlo en los brazos de penosas preocupaciones, de pruebas humillantes, de poderosos enemigos, de la muerte, que él buscaba como el santuario de su pensamiento fraternal y su amor divino.

Jesús sabía que después de su muerte se manifestaría sobre el mundo humano, y medía con el paciente impulso de su alma esa separación con el convencimiento de que un día, mediante progresivas luces, se llegaría a la reunión eterna. (pg. 69-70) 

⬆ P2.- Hablamos de la Unidad, parte 2ª (10′ 20”)
⬆ V2.- Cuando no caminas tú y camina la Unidad (5′ 42”)