AGOSTO 🔈

22 de Agosto

22 Que Espíritus que se encuentran en el estado de espiritualidad transitoria exciten la curiosidad, y hagan nacer la sorpresa en las asambleas humanas con demostraciones físicas, que la mayor parte de esas asambleas queden convencidas de la presencia de los desen­carnados, es cosa buena para llevar la claridad en medio de la oscuridad. Pero los Espíritus de Dios no van hacia la oscuridad y no se apoderan jamás del espíritu humano con juegos de prestidigitación. Descienden de su espiritualidad para hon­rar a Espíritus encarnados desmaterializados ya de los deseos. Ellos hacen la luz en las conciencias; ellos emancipan el alma; desencadenan las voluntades; desarrollan el sentido intelec­tual de la verdad divina, llevan hacia la alegría, hacia la felicidad y la paz eterna. Hermanos míos, en mi vida carnal yo no podía tener fuerzas divinas, que me habrían llevado al apogeo de los honores humanos, y en mi vida de Espíritu no debía ejercer un poder humano para hacer evidente mi esencia espiritual. Adoremos el poder de Dios, pero no le pidamos jamás lo que es contrario al orden establecido. Adoremos la gracia, pero no queramos ver en ella más que un medio para llegar a la elevación del Espíritu. (pg. 105-106).

⬆ Z11.- Máxima concentración, mínima dispersión (2ª parte 23-4-21) (8′ 2”)