AGOSTO 🔈

18 de Agosto

18 Nosotros todos somos hijos del mismo Padre. Las esperanzas del alma, los alicientes del Espíritu, los vicios de la naturaleza carnal nos son comunes, y el Poder Divino nos llama hacia la perfección con el supremo honor de nuestro libre albedrío. Pongamos de manifiesto nuestros recursos, permanezcamos firmes en la lucha, y pidamos a Dios la protección de sus mejores Espíritus; mas no conte­mos con esta protección mientras no nos enmendemos de nues­tros hábitos fatales, y mediante nuestros esfuerzos puestos en evidencia como un llamamiento y como promesa de purificación.

Elevemos nuestras plegarias con fe y sencillez; obremos con hu­mildad y justicia; destruyamos los malos gérmenes y volvamos a em­prender la marcha por otros senderos; busquemos la ley de Dios en el fondo de nuestros corazones, y elevémonos por encima de las costumbres de un mundo corrompido, por las desviaciones que hace de esta ley santa; dirijamos las miradas de nuestro Espíritu en el libro de las manifestaciones gloriosas y gocemos del amor de los ángeles, colmando de amor a los que nos desconocen. (pg. 92-93)

⬆ AA16.- Es hora de entrar en la Realidad Verdadera (15′ 50”)