AGOSTO 🔈

16 de Agosto

16 El oró, pidió la liberación de los enfermos y consoló a los pobres, hizo nacer alegrías en el corazón de los afligidos y esperanzas en el alma de los pecadores. La tierna melancolía de sus conversaciones atraía a su entorno a los melancólicos, y a veces su dulce alegría despejaba los más siniestros semblantes. Los pobres eran sus asiduos compañeros, y las mujeres de mala vida corrían hacia él para buscar en sus palabras el olvido, la fuerza, la compasión y el ánimo. El temerario ardor del justo no arrastró jamás a Jesús hacia el desprecio, y, encima de la vergüenza, él tendía con rapidez el velo radiante de la purificación. (pg. 88).

⬆ AB04.- La visión correcta de la Unidad (21′ 11′) (18-6-21)