Diario del Caminante

9 de noviembre

En la medida en que yo asuma LA LEY DIVINA, que es la Ley de Amor y la ejecute, recibiré, por afinidad, las orientaciones que Jesús me está dando, las indicaciones que María me está haciendo y las maneras concretas de ejecutarlo que Tefilo me está aconsejando. Estaré aprendiendo y creciendo al cumplir la Ley Divina.