Diario del Caminante

24 de septiembre

Admito que la Energía Divina, que es la expresión de todo lo creado, está en constante movimiento, un movimiento que no tiene fin como no tuvo principio y, por lo tanto, lo que es la esencia del Todo, que es Amor, lo veo como LA UNIDAD que lo iguala todo y lo impulsa de continuo.